Turismo como herramienta de conservación

Hoy se afirma que se puede establecer un modelo en donde el turismo (en armonía con la conservación de la naturaleza) se puede convertir en una herramienta que contribuya al desarrollo de las comunidades, donde reciban un beneficio: mejorando su calidad de vida a través de la conservación de sus recursos naturales.

Para ello, es imprescindible que las y los guías estén preparados y puedan establecer parámetros de conservación, otorgándole un valor especial hacia el cuidado y preservación de sus territorios. Es por ello que el turismo se convierte directamente en una herramienta de conservación, movilizando a miles de visitantes hacia el cumplimiento de los objetivos de conservación de las áreas protegidas.